El sábado pasado, en Babelia.
Pobre Poe, el alcohol y los efluvios etílicos, le hacen percibir la realidad de forma sinuosa e intimidante. Pero qué gran genio.
Pues sí, pobrecito Poe. Que mala es la bebida, que puede transformar un elegante y sobrio (ehem) cuervo en una pesadilla ornitológica en technicolor.
Pobre Poe, el alcohol y los efluvios etílicos, le hacen percibir la realidad de forma sinuosa e intimidante. Pero qué gran genio.
ResponderEliminarPues sí, pobrecito Poe. Que mala es la bebida, que puede transformar un elegante y sobrio (ehem) cuervo en una pesadilla ornitológica en technicolor.
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