Vivimos tiempos convulsos, contorsionados, retorcidos, genuflectos y distópicos. Revisitación de lo vintage, vuelta a lo censurable. Y todo después de los tiempos de cambio y libertad que auguraban los 80, tras unos 90 de desencanto y dos décadas de los dosmiles. Un tanto descafeinados, predecibles y para nada lo esperado. Sino más de lo mismo pero ahora con un poquito de veneno. Tratan de aleccionarnos, alienarnos, adoctrinarnos. Nos envenenan y luego dicen curarnos para usarlos de cobayas. Y al final haber elegido muerte... No es un chiste, son tus impuestos. Salvo que en la tele han cambiado de payasos.
Vivimos tiempos convulsos, contorsionados, retorcidos, genuflectos y distópicos. Revisitación de lo vintage, vuelta a lo censurable. Y todo después de los tiempos de cambio y libertad que auguraban los 80, tras unos 90 de desencanto y dos décadas de los dosmiles. Un tanto descafeinados, predecibles y para nada lo esperado. Sino más de lo mismo pero ahora con un poquito de veneno. Tratan de aleccionarnos, alienarnos, adoctrinarnos. Nos envenenan y luego dicen curarnos para usarlos de cobayas. Y al final haber elegido muerte... No es un chiste, son tus impuestos. Salvo que en la tele han cambiado de payasos.
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